jueves, 15 de marzo de 2007

Trabajo en Equipo

“Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgaran el pueblo por ti; y todo asunto grave lo traerán a ti, ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviaran la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo” (Ex.18:21-22).

El liderazgo tiene que ver con personas, Dios ha dotado generosamente a su pueblo con talentos y capacidades para servirle en la iglesia y en el mundo. Los líderes deberían redescubrir y potencializar lo mejor de los miembros en su congregación además deberían facilitar el uso de los dones. Este material explora la dinámica del liderazgo corporativo. ¿Cuáles son algunas de las directrices bíblicas para trabajar juntos? También adaptaremos algunas ideas útiles del mundo empresarial a nuestro proceso de toma de decisiones.

Servir juntos a Dios es algo estimulante. Para empezar, somos colaboradores de Dios (1Co.3:9). Nos llama a trabajar juntos con Él (2Co.6:1). Nuestra común lealtad hacia Él forma la base de nuestras relaciones de trabajo. ¡Esto es sensacional!

Como somos humanos aportamos al liderazgo nuestros diferentes puntos de vista, prejuicios y debilidades. Por supuesto, también contribuimos compartiendo nuestras experiencias y nuestra visión.

Trabajando con personas de distintas personalidades
Digamos que hay dos o tres que provienen del mundo de los negocios, serán partidarios de buenos procedimientos empresariales y estarán dispuestos a introducir un toque profesional en la organización cristiana.
A su lado hay un par de visionarios; son personas con ideas creativas tienen grandes sueños para la iglesia pero en ocasiones no tienen los pies en la tierra.
Después tienes al tipo pensador/filosofo que pide una razón de ser para cada decisión.
Finalmente están los líderes afectuosos y solícitos, siempre pensando en las personas en vez de aquello que se hace.

Si hay un respeto mutuo y una aceptación de los dones y condiciones de los demás, este equipo de líderes puede enriquecer el ministerio de su iglesia. Pero si se tratan unos a otros como rivales o insisten en su propia forma de planificar se producirá el caos y la división. La obra de Dios se paralizará.


Fundamentos bíblicos
Es extremadamente útil buscar las palabras unos a otros en una concordancia anotando el verbo o acción que las precede.
Empezamos con el mandato de Cristo de amarnos unos a otros (Jn.13:34-35). No es una opción, es el encargo que Él nos da, esta declaración se repite en 1Jn.4:10-11. Debemos amarnos unos a otros como Dios nos ama en Cristo, esta es la base para trabajar juntos.

Amar a nuestros compañeros líderes es desear lo mejor para ellos, esto tiene asombrosas implicaciones, si los miembros del equipo están dispuestos a buscar lo mejor para los otros, ejercerán sus responsabilidades de liderazgo en una atmósfera de comprensión mutua y aceptación. En nuestra lista de texto con las palabras unos a otros; también se nos advierte que hagamos ciertas cosas. He aquí algunas:


No debemos
- Juzgarnos mas los unos a los otros (Rom.14:13).
- Mordernos (es decir herirnos) unos a otros (Ga.5:15).
- Murmurar los unos de los otros (Stg.4:11).
- Quejarnos unos contra otros (Stg.5:9).
- Mentir los unos de los otros (Col.3:9).


El amor intenta edificar a las personas. Esta meta se consigue por medio de:
- Servirse por amor los unos a los otros (Ga.5:13)
- Someterse unos a otros (Ef.5:21;1Pe.5:5)
- Soportarse y perdonarse unos a otros (Col.3:13).
- Enseñarse y exhortarse unos a otros (Col.3.16).
- Alentarse los unos a los otros (1Ts.4:18).
- Orar unos por otros (Stg.5:16).


Al estudiar con oración estos textos tan tremendos y aplicar cada exhortación a nuestras relaciones con los compañeros descubriremos mayor armonía en el equipo de líderes lo que también repercutirá en nuestra comunidad cristiana. Al servir juntos a Dios también debemos tener en mente otro conmovedor llamamiento “y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras. Exhortándonos” (He.10:24-25).

Después de considerar estos principios bíblicos para trabajar juntos vamos a fijarnos en algunos aspectos prácticos del liderazgo corporativo.


Cuestiones organizativas
En una pequeña congregación o comunidad cristiana, la organización es relativamente sencilla, como el grupo es pequeño se hace bastante fácil impartir las responsabilidades entre los miembros; si hay cuestionamientos o problemas estos pueden ser rápidamente resueltos.

En una comunidad con mas de sesenta personas necesitamos establecer mayores estructuras y mejorar los canales de comunicación. Diversas actividades realizadas por diferentes grupos de líderes deben ser coordinadas e integradas en la planificación y en los objetivos globales de la iglesia, el equipo de líderes debería presentar objetivos claros e indicar la dirección en la que debería marchar la iglesia. Entonces se creará una red de comunicaciones pero no sin esfuerzo.

A menos que estemos dispuestos a permitir que un hombre “el pastor” lo organice y dirija todo, los líderes deberían orar y planificar juntos.
Los miembros deben ser movilizados para que el servicio sea efectivo. El equipo está por lo general dotado de la autoridad para llevar las responsabilidades en nombre de toda la congregación. El equipo de líderes hace un seguimiento de los procesos y se enfrenta a los
diferentes problemas que aparecen pero continuamente trata de desafiar a toda la congregación a mantener las prioridades de Dios.

Los líderes deben ser hombres y mujeres llenos del Espíritu Santo y llenos de fe y sabiduría, estas cualidades esenciales son vitales para el liderazgo espiritual pero al mismo tiempo si deben realizar su misión deben aprender a tomar decisiones juntos, esto requiere planificación y una cierta dosis de habilidad administrativa. Los lideres deben saber que hacer y deben considerar quien debe hacerlo y cuando.

El equipo de líderes debería dedicar tiempo a estudiar los planes y pensar en el futuro. No harán ellos todos el trabajo. Los trabajadores sabios siempre delegan para que mas personas puedan participar en la obra de Dios.

Leyendo libros sobre dirección de empresas, inevitablemente encontramos una buena sección sobre el tema de la delegación, este es un área de liderazgo que es con frecuencia poco considerada por algunos líderes cristianos, quienes bien intencionados trabajan hasta matarse y al final se desploman por puro agotamiento físico y nervioso, no se dan cuenta que alcanzan este terrible estado porque no han delegado trabajo a otros.


Delegar
Moisés tuvo este problema tomó sobre si la terrible tarea de juzgar las disputas entre los israelitas, era un juez competente y su pueblo se dirigía a él buscando justicia, durante todo el día el pueblo le rodeaba esperando que juzgara las disputas (Ex.18:13). ¡Y Moisés casi se desploma por agotamiento nervioso!
Su suegro Jetro le rescató, este hombre sabio le hizo ver el pobre uso que estaba haciendo de su tiempo y energía. Si Moisés insistía en hacer todo el trabajo el mismo, los problemas de su pueblo le aplastaría (17-18) Jetro dijo a Moisés “Escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el
pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgaran el pueblo por ti; y todo asunto grave lo traerán a ti, ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviaran la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo; (Ex.18:21-22)”.

Delegar daría buenos resultados y la carga de Moisés sería mas ligera (v.22) compartir sus responsabilidades administrativa no iba a representar merma en su cargo como representante de Dios y líder, Moisés continuaría representando a su pueblo ante Dios y enseñándoles las leyes y decretos como antes (v.19-20).
Ted Engstrom en su libro “Creando un líder Cristiano” (The Making of Christian Leader) menciona los beneficios de delegar.


Seis principios básicos del arte de delegar
- Seleccionar los trabajos a delegar y organizarlos para poder hacerlo.
- Elegir a la persona adecuada para el trabajo
- Preparar y motivar a la persona delegada para realizar la tarea
- Dar la tarea asegurándose la plena comprensión de esta
- Animar a actuar con independencia
- Mantener una supervisión – nunca soltar las riendas.

Concluye con estas palabras no olvides nunca que una delegación efectiva ayuda a progresar, da buenos ánimos e inspira la iniciativa. La prueba final de un líder es que deja de sí a otros hombres, convencido que estos continuaran la obra (2Tim.2:2).


¿Por qué no delegamos?
¿Por qué algunos de nosotros tenemos tanto temor a delegar trabajo en otros?
1. Tememos que otros no puedan hacer el trabajo como nosotros mismo, nos asusta pensar en la
posibilidad que ocupen nuestro lugar, pero si concretamos lo que hay que hacer y asignamos responsabilidades especificas estas producirán un alto rendimiento, así mas personas participarán en la obra. Jhon R. Mott el conocido misionero y hombre de estado solía decir “Prefiero dejar que diez hombres hagan el trabajo que hacer el trabajo de 10 hombres”, es cierto que debemos explicar la tarea a realizar con claridad y en algunos casos entrenarlos pero obtendremos buenos resultados.


2. No delegamos porque tenemos miedo de perder el control, algunos de nosotros nos volvemos bastante ansiosos e inseguros cuando otros deben tomar decisiones y dirigir. Creemos que nos han quitado la capacidad de tomar decisiones; sin embargo en la obra cristiana necesitamos aprender a confiar en otros, además no perdemos el control puesto que si somos sabios al delegar todavía mantendremos nuestra supervisión ya que aquellos que han recibido una tarea especifica deben responder ante nosotros.

¿Podemos aprender del mundo empresarial?
¿Deben los líderes cristianos tomar modelos de liderazgo extraídos del mundo empresarial? Si, siempre que estos hayan sido cuidadosamente revisados. Los autores de libros y manuales empresariales proponen sus principios y comparten su visión basado en su investigación y a las experiencias de aquellos que dirigen grandes empresas. Si bien admiramos sus objetivos, excelencia y eficiencia nunca debemos dejar que estos se conviertan en fines.

Queremos hacer un buen trabajo porque así damos gloria a Dios. por supuesto, podemos aprender mucho de planificación por objetivos, control presupuestario, eficiencia organizativa, como medir lo conseguido y motivar a los empleados; pero sin embargo hay diferencias fundamentales.
Las grandes empresas cuentan con un ejercito de empleados bien entrenados, las iglesias en general con voluntarios a tiempo parcial, en el mundo empresarial por lo general hay una cadena de mando los ejecutivos dan ordenes que deben ser obedecidas; pero en el servicio cristiano debemos de inspirar, influir y motivar a nuestros hermanos, no podemos ordenarles como si fueran subordinados.

La mayoría de iglesias y organizaciones cristianas tienen fondos y recursos limitados y no pueden permitirse el apoyo de procesadores de texto, ordenadores y hábiles secretarias, así que necesitamos adaptar los principios y procedimientos empresariales a nuestra situación particular. Como mayordomos de Dios debemos intentar hacer el mejor uso posible de los recursos humanos y materiales disponibles.


Trabajando Juntos:
Un proceso de decisión en común (Cooperativa).
Personalmente he usado mucho un proceso que facilita tomar decisiones en común; este proceso esta compuesto por seis componentes básicos.

1. Objetivo
Resumir en una frase y claramente la meta u objetivo principal.
2. Recursos
Hacer una lista de los recursos humanos, financieros y materiales para realizar el objetivo.
3. Planificación
Planificar es decidir por adelantado, ¿Qué se debe hacer?, ¿Por qué hacerse?, ¿Dónde debe hacerse?, ¿Cuándo debe hacerse?, ¿Quién debe hacerlo? Y ¿Cómo debe hacerlo? En términos concretos que es lo que se quiere lograr y cómo alcanzarlo.
4. Comunicación
Comunicar la información a los otros líderes y a los miembros para que sean consientes del objetivo. Compartir los planes propuestos, informar a cada persona de sus responsabilidades especificas. Hacer descripciones (preferentemente por escrito) de las tares a realizar para que todos los implicados conozcan claramente sus deberes.
5. Acción
Poner el plan en movimiento trabajando en las tareas asignadas, esto solo debe hacerse cuando ya todo el equipo ha seguido los pasos anteriores. Es necesario que la persona al mando o que preside supervise los progresos y atienda los problemas de organización
6. Evaluación
El equipo de líderes pasa revista a todo el programa de actividades. ¿Qué cosas fueron bien? ¿Cuáles no, y por qué?, si fuera a repetirse un programa similar ¿Qué se repetiría y que se omitiría? ¿Se han descubierto nuevas capacidades de liderazgo entre los que han participado en la actividad? Etc.

Este proceso es de gran valor en la toma de decisiones por un grupo de líderes, su efectividad descansa en la disposición por parte de todos los miembros a someterse a su disciplina. En demasiadas ocasiones un grupo de líderes tiene tan solo una vaga idea de lo que debe hacerse, Hacen planes apresurados y pasa a la acción y antes que sepan lo que ha pasado ya se ha roto la comunicación; los que participan en las actividades no tienen claras sus responsabilidades ni saben ante quien tienen que rendir cuentas, tampoco como encaja su tarea en todo el proyecto. Hay duplicaciones y solapamientos en algunas áreas mientras que en otras tareas apenas reciben atención, los ánimos comienzan a caldearse y hay frustración. Los líderes empiezan a echarse las culpas unos a otros y una negra nube cubre todo el proyecto.

Ahora bien, para que funcione este proceso los líderes deben practicarlo constantemente, deben seguir meticulosamente los seis pasos; con la experiencia se aprende la importancia de la organización, así lograremos llegar a establecer objetivos claros, planificar cuidadosamente, hacer el menor uso posible de recursos humanos y materiales, hacer buenas descripciones de las tareas a realizar y revisar los esfuerzos.


“El Señor los guié en sus tareas ministeriales eficazmente”.

3 comentarios:

Carlos dijo...

EL ARTE DE LA VENTAJA
Libro virtual para descargar. Es un manual práctico para sobrevivir con astucia en el mundo. Lo que te han contado no es suficiente para triunfar: los conocimientos de este libro se aplican de forma inmediata con resultados excelentes.

http://www.personal.able.es/cm.perez/Extracto_de_EL_ARTE_DE_LA_VENTAJA.pdf

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José Mendoza dijo...

Gracias por la sugerencia, la voy a tomar en cuenta pero hay una diferencia entre el trabajo en equipo en una empresa y en una iglesia.

Anónimo dijo...

seria bueno de que ud. diera honestamente los creditos a quien realmente escribió este ariculo,DesarrolloCristiano.com, le dejo el link. para que rectifique.
http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=2050&c=22