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miércoles, 3 de octubre de 2007

El Hombre Llamado a ser Cabeza

A mucha gente le puede parecer machista pero el hombre esta llamado a ser la cabeza del hogar.
En estos tiempos de liberación femenina y donde la mujer cumple un rol importante en la sociedad como hacerle entender ese rol divino que le ha encargado Dios.

Primeramente decirle a los hombres que esta autoridad dada por Dios es una gran responsabilidad y no debemos hacerla cumplir por fuerza. Sino que sabiamente debemos llevar a la mujer a ello, les explico mejor.

Dios nos conoce a todos y por ende a las mujeres y es muy obvio que no le va a dar una carga que no van a soportar al contrario a los varones se nos pide que las tratemos con sumo cuidado; Como les decía ellas pueden llegar a sujetarse de una forma tan natural por que han sido diseñadas para ello, ya que toda mujer espera ser cuidada protegida y hasta dirigida entre otras cosas.

Pero la pregunta del millón es como lograrlo? Dime quizás en tu hogar o entre tus familiares hay alguna persona de influencia o quizás tú mismo al cual le consultan absolutamente todo antes de hacer alguna compra o decisiones importantes o que tenga gran trascendencia.

Me dirás que tiene que ver con ello?..... te digo que mucho, una pregunta mas ¿Por que crees que le consultan todo? La respuesta es sencilla por que sus decisiones son acertadas, son sabias de otro modo no le consultarían nada.

Ahora te imaginas una mujer que tenga un esposo que tome buenas decisiones, que sea sabio, prudente, amoroso, no crees que esa mujer no se mandaría sola, sino que te esperaría para tomar cualquier decisión o que tú como varón las tomes o veas esos asuntos de importancia. Por ahí empieza esa forma natural de sujeción, recuerda que toda mujer anhela seguridad y que un buen hombre este al frente de su hogar no solo en lo económico sino en el bienestar general de la casa.

Y ahí viene algo importante, y es que tú varón sepas tomar buenas decisiones; la sabiduría es para saber conducirte en la vida y esto es posible teniendo como dice la palabra el temor a Jehová. (Prov.1:7ª)

La prudencia, la consideración, la paciencia, comprensión, el amor, etc. no empieza con el matrimonio sino desde el momento que conocemos a Cristo así que comienza a poner por obra cada palabra que Dios ya te ha enseñado.

Si eres mujer dime: no esperarías que un hombre te guié como Dios manda?
Hay algo preocupante también y es que los jóvenes no nos estamos preparando para esa responsabilidad?
Varón recuerda que estas llamado a ser cabeza y tienes que enseñar no solo con palabras sino con tu vida las verdades que haz ido encontrando en la Biblia.

Solo así llevaras a tu esposa al cumplimiento de la sujeción en forma natural y serás su bendición. Por el contrario si lo quieres logra por fuerza vas a ser su tropiezo por que la vas a llevar a la rebeldía, al enojo y esto va a ocasionar su falta de comunión con Dios y contigo mismo.

Esposo: ella es ahora carne de tu carne (Gn.2:24b) y si la dañas tú también te dañaras y esto será el inicio de un hogar fuera de la dirección del Señor.
Espero Dios vaya formando en ti a ese varón esforzado y sabio para que sepas conducir tu hogar y que este sea luz en el lugar donde estés viviendo o donde te toque vivir.

Con decisiones sabias, tendrás una mujer sujeta toda la vida.


--JOSÉ MENDOZA--

miércoles, 8 de agosto de 2007

Una buena Inversión

Quien en su vida no ha pedido ser prosperado alguna vez? Creo que eso es natural en nosotros sobre todo si se trata de bienes materiales pero invertir en la obra del Señor es algo totalmente diferente.

El hombre siempre se guía por lo tangible, por lo que se ve y no se proyecta muchas veces a lo eterno.

Cada uno de nosotros tiene un propósito en el cuerpo de Cristo eso es cierto pero también es cierto que todos no estamos en la misma capacidad de dar en estos momentos.

Por ello te comparto que al inicio de mi ministerio vi que algunas personas no respondían así que ore y le pedí a Dios que de la misma manera como yo lo buscaba que añada asimismo a personas que lo anhelen y lo busquen y que estos me ayuden a trabajar con otros que no avanzaban al mismo ritmo.

Y así fue empecé dándole a aquellos que lo buscaban es decir a invirtir en ellos, veía como conducían en su vida y como guiaban a otros de la misma manera.

Invertir en el Reino de Dios es tambien encargar a hombres fieles el valioso trabajo de anunciar las buenas nuevas, así tendremos un buen fruto de nuestras inversión.


Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. 2da Tim. 2:2




--JOSÉ MENDOZA--