Interesante ver el ministerio de Pablo a través de sus Cartas, él oraba por la Iglesia en Tesalónica para que permanezcan en la fe (constancia en la esperanza….). Esa mención se ve los textos siguientes:Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones, acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo. 1 Tes.1:1-2
Versos mas adelante habla que el evangelio no llego solo de palabra sino en poder y lo mas resaltante es que habían adoptado el mismo estilo de vida de aquellos hermanos.
Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo, de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído. 1 Tes.1:6-7
Ellos habían recibido la palabra y lo habían visto en forma poderosa en aquellos que les habían compartido del evangelio.
Esto hizo que ellos también transmitieran este mensaje de la misma manera siendo ejemplos con su vida.
Y Pablo lo recalca al decir:
Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera. 1 Tes.1:8-10
Estos hermanos vieron un estilo de vida que asumieron inmediatamente así como también entendieron el mensaje del evangelio y lo vivían a tal punto que esto se reflejaba.
Quizás no lo hemos recibido la palabra con esta misma intensidad pero la escritura nos anima a seguir con este ministerio de transmitir el mensaje de Dios y sobre todo a vivirlo de tal manera que otros también lo anhelen.
--JOSÉ MENDOZA--