lunes, 13 de agosto de 2007

Digno de Imitar.

Interesante ver el ministerio de Pablo a través de sus Cartas, él oraba por la Iglesia en Tesalónica para que permanezcan en la fe (constancia en la esperanza….). Esa mención se ve los textos siguientes:

Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones, acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo. 1 Tes.1:1-2

Versos mas adelante habla que el evangelio no llego solo de palabra sino en poder y lo mas resaltante es que habían adoptado el mismo estilo de vida de aquellos hermanos.



Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo, de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído. 1 Tes.1:6-7

Ellos habían recibido la palabra y lo habían visto en forma poderosa en aquellos que les habían compartido del evangelio.
Esto hizo que ellos también transmitieran este mensaje de la misma manera siendo ejemplos con su vida.
Y Pablo lo recalca al decir:

Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera. 1 Tes.1:8-10

Estos hermanos vieron un estilo de vida que asumieron inmediatamente así como también entendieron el mensaje del evangelio y lo vivían a tal punto que esto se reflejaba.
Quizás no lo hemos recibido la palabra con esta misma intensidad pero la escritura nos anima a seguir con este ministerio de transmitir el mensaje de Dios y sobre todo a vivirlo de tal manera que otros también lo anhelen.

--JOSÉ MENDOZA--

Esperar en Ti - Jesús Adrian Romero











miércoles, 8 de agosto de 2007

Una buena Inversión

Quien en su vida no ha pedido ser prosperado alguna vez? Creo que eso es natural en nosotros sobre todo si se trata de bienes materiales pero invertir en la obra del Señor es algo totalmente diferente.

El hombre siempre se guía por lo tangible, por lo que se ve y no se proyecta muchas veces a lo eterno.

Cada uno de nosotros tiene un propósito en el cuerpo de Cristo eso es cierto pero también es cierto que todos no estamos en la misma capacidad de dar en estos momentos.

Por ello te comparto que al inicio de mi ministerio vi que algunas personas no respondían así que ore y le pedí a Dios que de la misma manera como yo lo buscaba que añada asimismo a personas que lo anhelen y lo busquen y que estos me ayuden a trabajar con otros que no avanzaban al mismo ritmo.

Y así fue empecé dándole a aquellos que lo buscaban es decir a invirtir en ellos, veía como conducían en su vida y como guiaban a otros de la misma manera.

Invertir en el Reino de Dios es tambien encargar a hombres fieles el valioso trabajo de anunciar las buenas nuevas, así tendremos un buen fruto de nuestras inversión.


Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. 2da Tim. 2:2




--JOSÉ MENDOZA--

viernes, 3 de agosto de 2007

El Favor de Dios después de su Perdón...

Muchos al pecar se dejan vencer, no es para menos esto debido a la falta de fuerzas ya que el Espíritu esta contristado.
Sabes a veces solo vemos aquel atributo que pensamos que nos hunde y es la Justicia de Dios. Justicia viene de Justo y uno recibe el fruto de lo que se siembra. En realidad Dios siempre nos da la advertencia antes de caer.

Acordémonos también de su misericordia, fidelidad que nos lleva a confiar nuevamente he ir en busca de sus brazos. “El permanece fiel aunque seamos infieles”.
El retornar a Él cual hijo prodigo lo experimento también el salmista

Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová. Salmos 40:1-3

Desde el momento que uno busca su presencia Él nos oye y nos saca afirma nuestros pasos y el hecho de estar de nuevo de pie hace que otros también tengan la esperanza de ser perdonados.


Cuan grande es el favor de Dios!!!!


--JOSÉ MENDOZA--

No es en Vano...

"Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano..." 1 Corintios 15:58

El 1 de enero del 2006 Javier conoció a Marissa, fue un momento muy raro y peculiar, ya que Javier pasaba por ahí. Marissa es hermana de Gina, la cual Javier conoce por ser compañeros de trabajo en la iglesia. Volviendo a la historia, Javier comenzó hacerle el habla a Marissa la cual muy alegremente le seguía el habla, hablaban y hablaban cosas que les habían pasado en sus vidas, algunas parecidas, otras muy diferentes, tanto así que la misma Marissa se sorprendía de todo lo que compartían. Paso mas de una hora y Marissa se despidió de Javier, el cual pensó que nunca mas la volvería a ver...


Llego el momento de que Javier saliera de su célula a formar una nueva, para esto los chicos de la célula le hicieron una pequeña despedida a la cual sorpresivamente acudió Marissa y es que ella unos meses atrás había asistido a esta célula. Terminando la despedida, Javier invito a unos cuantos a la célula que tendría a cargo, incluida Marissa la cual accedió.


Y bueno la amistad fue avanzando, Javier comenzó a apreciar mucho mas a Marissa y viceversa, compartía mas cosas y poco a poco ella le fue contando cosas mas intimas por lo que Javier se dio cuenta que ella tenia problemas...


Javier comenzó a animarla, a compartirle la palabra, pero ella comenzó a alejarse y dejo de ir a la célula. La preocupación era grande, Javier la buscaba, oraba por ella. Su hermana estaba triste quería que vuelva, que no se aleje de nuevo, Javier solo atinaba a decirle: "hay que orar por ella..."


Pasó el tiempo y Marissa vio el gran aprecio y amor que Javier le tenía. Un sábado Marissa volvió a asistir para alegría de Javier y de los chicos de la célula. Marissa seguía adelante, tenía mas interés de conocer de Dios, aprender mas, seguir asistiendo...


Y llego el momento que Marissa tenia que seguir avanzando en su vida. Un domingo Marissa le conto a Javier que había conocido mas chicos cristianos, sobre todo del grupo de su hermana, tanto así que quería ir a este grupo. Javier vio que el rostro de Marissa había cambiado, ahora estaba alegre, se dio cuenta que Dios había estado obrando y que era tiempo que ella siga creciendo. Con el dolor de su corazón, con lagrimas que querían salir, le dijo: "Si es lo mejor para que sigas creciendo, que así sea..."


Ese día Javier encontró este versículo puesto al principio de este relato, por lo cual puede decir que el trabajo en el Señor no es en vano...

-- José Quiroz Soto --