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miércoles, 4 de julio de 2007

¿Estremecimiento Espiritual?

Este texto corresponde a un episodio más de la vida de Jesús que me sorprende.
Jesús entonces, al verla llorando y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, y preguntó: ¿Dónde lo pusisteis? Le dijeron: Señor ven y ve. Jesús lloró. Jn.11:33-35

Aparentemente este hecho es un suceso triste en la vida de Jesús y es tomado por muchos predicadores para decir que Jesús fue humano y por eso lloró.
Pero si leemos detenidamente dice: se estremeció en espíritu.
Es decir que no fue una simple emoción, sino que fue conmovido espiritualmente
lo que posteriormente evidencio a través de sus lágrimas.

Dime tú: ¿Haz sido conmovido de esta manera?; Quizás la pregunta te resulte extraña o te agarró fríamente.

Aclaremos este punto de forma práctica.
Dime: ¿Cuándo haz orado por alguna necesidad tuya que haya sido extrema (perdida de trabajo, enfermedad de un ser querido etc.) ¿Cómo lo haz hecho?, seguro haz clamado, haz llorado y le haz puesto todas tus fuerzas.
Ahora otra pregunta: Cuándo alguna persona te ha pedido que ores por su necesidad ¿Cómo lo haz hecho?, derrepente lo haz hecho por compromiso, calmado, sin ponerle ninguna fuerza adicional.

Esto dice mucho de ti, ya que debemos considerar a nuestro prójimo como a nosotros mismo.
Además es el Espíritu quien guía la oración, entonces diríamos que solo cuando oras por ti el Espíritu te guía, eso sería falso.

La palabra dice que el Espíritu te guía al clamor, ruego, llanto, a postrarte, de corazón etc. (He.5:7 ; Jer. 29:13). Si te pones a pensar un poquito cuantas veces haz orado con intensidad en tu vida, si sacas la cuenta ¿Cuál sería tu respuesta?.

Ahora para orar en el Espíritu también se puede hacer en silencio (1Sam.1:13), pero no solo de labios sino con todo nuestro ser, expresando lo profundo de nuestro corazón como Ana cuando estaba atribulada de espíritu dice la escritura (1Sam.1:15).

Otro ejemplo: Cuando haz compartido con alguien que ha estado mal, llorando, te haz querido identificarte con su dolor por ello quizás casi lloras; pero: te haz dicho No!!!!!!!!!!!!!!! no debo llorar, por que si yo me muestro débil entonces quien lo va a ayudar y controlaste ese sentimiento que quizás el Espíritu te esta guiando ya que la palabra dice que debes de dolerte con tu hermano y sin embargo tomaste aire y te controlaste.

Cuando Dios te guía (El Espíritu también es Dios) y no te dejas controlar por Él sino que tú tomas el control entonces no debes decir a Dios que es tu Rey por que el Rey es quien ordena y el súbdito obedece.

Te haz preguntado por que quizás esa persona ya no ha compartido otra vez contigo, posiblemente piensa: “Yo no le importo, ya que una vez le compartí y se mostró frío(a) e indiferente”.

Jesús no solo fue movido por un simple sentimiento, Él fue conmovido por el Espíritu de la misma manera cuando vio a la gente sin pastor.
Dime: ¿Te muestras como eres con la gente?, ¿Se te acercan por que eres algo especial?, ¿Ellos te importan?.
Sabes! la gente necesita afecto y tanto tú como yo somos instrumento del amor de Dios para aquellos que tanto lo necesitan.

Si crees que Dios debe tomar control aún de tus mas íntimos sentimientos, ya que hasta ahora tú eras quien tomaba el control, entrégale esa área de tu vida también.


--JOSÉ MENDOZA--

miércoles, 27 de junio de 2007

Confiando en Dios.

Muchas veces vemos a un Dios que nos ha olvidado, los siguientes pasajes lo muestran así:
"Clamo a ti, y no me respondes; me pongo en pie y no me prestas atención"
Job 30:20.

"A Dios, mi roca, diré: ¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo?" Salmo 42:9.

No tengas temor de mostrar tu ansiedad o angustia delante de Dios, como vez tanto Job como el salmista manifestaron su dolor, pero en la Biblia no solo encontramos textos que muestran pena o aflicción, sino también textos de esperanzas pero eso es si creemos.

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; por que es necesario que el que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan”. Heb.11:6

Muy interesante, repasemos lo que dice:
Si me acerco a Dios creyendo realmente su existencia
Él me recompensará si le busco.
Como vez el texto es claro, muchas veces esperamos recibir sin buscar.

Salomón siendo el hombre más sabio de todos los tiempos supo decir:
"Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas" Prov. 3:5-6.

No nos apoyemos en nuestro entender, sino en poner por obra nuestra confianza en el Señor teniendo en cuenta que nos sabrá guiar.
Si no has estado confiando por los mucho batallares de la vida que estas pasando recuerda lo que la palabra dice:

Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 2 Cor.1:5

Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Sal.145:18-19

Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre. Heb.13:5-6


Podrías tambien examinarte y ver si hay pecado en ti.


Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de consuelo, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado. A este, ciertamente, es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo Hch.3:19-21

--JOSÉ MENDOZA--

miércoles, 28 de marzo de 2007

Cuando uno se Sienta

Muchos de nosotros en un momento de nuestra vida hemos tenido que sentarnos alguna vez, los mas aguerridos por salud otros por trabajo y por ello no podemos desempeñar nuestro ministerio también ha podido ser por viaje, matrimonio, disciplina etc.
Pero tengamos en cuenta algo; sea las circunstancias que sean:

Cuando uno se sienta otros son usados, y Dios va preparando nuevos hombres y mujeres para su obra.

Cuando uno se sienta te das cuenta que no eres indispensable, Dios levanta a otros.

Cuando uno se sienta Dios te habla a través de otras vidas que comparten en ese momento.

Cuando uno se sienta entendemos que Dios nos usa a todos de una manera especial y podemos ver los dones que Él ha regalado a su iglesia.

Cuando uno se sienta recibimos y mengua la compulsión de querer dar.

Cuando uno se sienta Dios te prepara, te da descanso y restauras tus fuerzas.

Cuando uno se sienta contemplas lo que haz enseñado a otros.

Cuando uno se sienta miras las cosas de otro ángulo

Cuando uno se sienta tienes mas tiempo para estar con Dios.

Cuando uno se sienta valoras tu servicio.

Cuando uno se sienta puede acostumbrarse, hemos visto que en parte es bueno sentarse; pero pidamos a Dios que nos restaure o acomode las circunstancias y tambien la suficiente sabiduría para saber el tiempo que debemos descansar y luego empezar a trabajar con nuevas fuerzas pero esta vez sin desmayar teniendo en cuenta que el Señor siempre en nuestra tarea nos sustentará.


--JOSÉ MENDOZA--